Seremos sinceros: no es nada fácil adaptar el reglaje del Ferrari 296 a Silverstone. Es un trazado muy exigente, tanto para el piloto, como para la mecánica.
Este Ferrari no es demasiado torpe, y eso se agradece, pero hay que fomentar al máximo el agarre aerodinámico, llegando a sacrificar de cierta forma el agarre mecánico (suspensiones). Y es ahí donde veremos un punto muy importante para fomentar el agarre del tren trasero, evitando que el coche se pierda cuando ataquemos las curvas con agresividad.
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