Después de analizar volante y pedal del freno, ya sabéis lo que toca: pedal del acelerador.
Como os comenté en clases anteriores, no solo se utilizan los pedales para ganar o perder velocidad, sino también para influir directamente en el giro. La cuestión es que no podemos cambiar el «balance de acelerador» como hacíamos con el de freno (aunque si tenemos un diferencial central, algo podemos hacer). Así que, la cuestión será adaptarse al tipo de coche que estemos manejando.
Después de esta clase sabrás anticiparte a la respuesta que te va a dar el coche y provocar ciertos «juegos dinámicos» clave.
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Sin duda, lo mejor que puedes hacer llegado a este punto es intentar poner esto en práctica, aunque aún queden cosas. Sobre todo, en simuladores, que es mucho más rápido y podéis probar todo lo que queráis.