Es momento de aplicar lo aprendido en las dos anteriores clases a un tipo de curva muy concreta: las horquillas.
Son la curva cerrada por excelencia. Por tanto, hay que utilizar técnicas diferentes. O, mejor dicho, llevar ciertas técnicas al extremo.
Veremos tres formas de tomarlas: la clásica, la potenciada y la potenciada aún más.
Habitualmente se trazan por sensaciones (y no está mal), pero conocer la dinámica detrás de esto es fundamental para dominarlas.
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