Llegados a este punto, ya sabrás que las implicaciones que tiene en realidad esto de que un coche sea subvirador o sobrevirador. Y aquí te voy a sorprender: se puede simplificar.
Sí, después de ir complicando un diagrama simple en cada clase, ahora resulta que todo se puede reducir a un factor clave, que lo llamaremos K. Este factor K es el que nos va a decir cuán subvirador es el coche y, con ello, podremos averiguar (con ciertos cálculos y simplificaciones) cuánto hay que girar el volante para tomar cada radio de curva en función de la velocidad.
Lo malo es que para llegar a entender esta K hay que jugar bastante con unas ecuaciones, pero éstas ya las conoces de otras clases.
Por lo tanto, la clase se basa en este juego de ecuaciones para entender el factor K y luego ver un par de gráficos acerca de la descompensación del viraje que te pueden resultar especialmente útiles el día de mañana.
¿Quieres ver este contenido? Suscríbete, inicia sesión o renueva tu suscripción.
Ojo con la diapositiva que he colado sobre las unidades de medidas y el sistema internacional. Que te puede parecer una tontería, pero es lo más importante de todo. Aunque te sepas de memoria las fórmulas (que no te recomiendo gastar energía en ello) o entiendas cada concepto, si luego lo vas a poner en práctica con las unidades incorrectas, no servirá de nada. ¡Que no se te olvide nunca!