Por mucho que hubieses pensado en las clases que podría tener este curso, seguro que no habías pensado en ésta. Aun así, que el nombre no te confunda: es algo de lo más básico que hay que saber.
Ya en otra clase anterior hablamos de que es importante tener fijados varios grosores de línea para jugar con ellos en función de lo que necesitemos. Pero ¿cómo sabemos cuándo utilizar un grosor u otro?
Efectivamente, con la regla de la mosca.
Es muy fácil entenderlo y te aseguro que te acompañará en cada una de tus ilustraciones. No solo le dará un toque de profesionalidad extra a tus ilustraciones, sino que es algo que debes dominar si quieres dedicar tu carrera a este mundo.
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Como te puedes imaginar, este juego de grosores con la regla de la mosca no es algo 100% necesario para las ilustraciones. Si vas a hacer alguna ilustración sencilla para algo de importancia menor, no hace falta que vayas línea a línea revisando el grosor. Aun así, cuanto más te acostumbres a esta técnica, mejor.