Como casi siempre, después de analizar cosas con el freno, hay que hacer lo mismo con el acelerador.
Además, haremos algo muy parecido a lo visto en la clase anterior: ser más suaves para no desgastar tanto las gomas y exigir menos al motor para reducir el consumo de combustible.
Después de esta clase serás capaz de decidir cuándo es mejor jugar con el freno y cuándo con el acelerador.
Así que, no te entretengo más. ¡Vamos a ello!
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Ya ves que no todo está decidido cuando llegas a un circuito. Eres tú el que decide cuándo ahorrar y cuándo apretar.