¡Muy buenas! En el post de hoy vamos a ver las 5 claves a la hora de pilotar bajo condiciones de lluvia.
Así que, si sois pilotos (reales o simracers) o solo aficionados a las carreras y las queréis entender un poquito mejor, este post os va a interesar muchísimo.
1. Trazada
La primera de estas claves es hacer una trazada como si fueses un piloto más amateur en vez de uno más profesional. Esto es así porque una trazada más profesional, normalmente, consiste en meter más giro de volante en la entrada de la curva, para luego tener que meter menos en la salida. Esto se hace así porque en la entrada a curva los neumáticos delanteros tienen más agarre (por la transferencia de peso) y se puede ser un poquito más agresivo; y si quieres ser rápido, lo que tienes que hacer es llevar los neumáticos al límite. Y de esa manera se llevan los neumáticos al límite.
El problema en lluvia es que si metes un volantazo tan fuerte, tan agresivo, cuando vas a atacar la curva, es muy fácil que los neumáticos te patinen o no lleguen a responderte como tú querías y, al final, pierdes mucho más tiempo del que vas a ganar.
Así que lo que se hace es recurrir a una trazada un poco «más amateur» en condiciones de seco. Porque lo que hay que hacer es redondear mucho más la curva y mucho más paulatinamente ir metiendo giro. De esa forma, se hace una trazada mucho más suave.
2. Pianos
Segunda clave, también relacionada con las trazadas: evitar (en la medida de lo posible) los pianos. Hay algunos que sí que se pueden atacar, sobre todo si tienes el volante recto, pero cuando tenemos un piano, por ejemplo, en la salida de una curva, es muy complicado mantener una buena adherencia.
¿Por qué? Porque va a resbalar todavía más. En condiciones de lluvia, hay que priorizar siempre el agarre del asfalto y, en los pianos, ese agarre disminuye. Por lo tanto, merece la pena trazar un poquito menos abierto a la salida de las curvas si eso va a hacer que no tengas que subirte al piano.
3. Pedales
La tercera clave (dejamos ahora las manos del piloto, para centrarnos en los pies), es acelerar y frenar de una forma mucho más suave. Si tú das un golpe de freno igual que en condiciones de seco, las ruedas se van a bloquear. Y, sobre todo, si tienes un balance de frenó ligeramente atrasado, el coche se va a descontrolar, va a dar la vuelta y va a ser un caos absoluto. Por eso lo que hay que hacer es ir apretando el pedal del freno muy poco a poco, que es lo contrario a lo que se hace cuando estamos en condiciones de seco, donde hay que pisar de golpe hasta el porcentaje que sea y luego ir soltando poco a poco mientras vamos atacando. Pues en condiciones de lluvia no es del todo óptimo hacerlo así, porque es muy fácil que llegues a bloquear. Entonces, lo que se hace es ir buscando poco a poco ese límite del freno para luego poder corregir rápidamente. Si sabes perfectamente lo que va a frenar el coche y hasta donde puede agarrar, entonces sí que puedes ser más agresivo, pero lo habitual es ir poco a poco.
Y con el acelerador, lo mismo. Si tú das gas demasiado brusco, con un tracción trasera, quizá el coche se te llegue a dar la vuelta. Si tienes un tracción delantera, probablemente esas ruedas delanteras patinen, porque cuando aceleras pierdes carga en el tren motriz (delantero) por una transferencia de peso hacia atrás. Es decir, se descarga el tren delantero, se carga el trasero y, entonces, esas ruedas delanteras tienen menos agarre y es más fácil que patinen. Por lo tanto, lo que hay que hacer es ir poquito a poco para que no haya tanta transferencia de peso, conservar buena adherencia en el tren motriz y poco a poco vamos saliendo. Cuando ya está el coche perfectamente recto, muy bien asentado, entonces es cuando ya podemos dar gas hasta el 100%.
4. Carril seco
La cuarta clave es buscar el carril seco. Esto es más típico, sobre todo cuando vemos carreras, los pilotos siempre van buscando el carril seco. Y es que, cuanto más coches pasen por un mismo sitio, evidentemente, más rápido se va secando esa zona y, al final, menos agua se acumula. Cuanta menos agua hay, mejor suele ser el agarre de los neumáticos. Por lo tanto, hay que ir buscando ese carril, incluso si no es la trazada óptima, porque si por el motivo que sea se ha secado una zona que no es la de la trazada óptima, suele ser beneficioso saltarte esta trazada óptima para buscar la alternativa por el carril seco.
5. Temperatura de neumáticos
¡Ojo! Porque la quinta clave es la refrigeración de los neumáticos, sobre todo los de lluvia. Si hay un carril excesivamente seco, para un neumático de lluvia extrema (como puede ser el caso de la Fórmula 1), pasar constantemente por ahí puede hacer que se sobrecalienten, se degraden mucho y dejen de funcionar. Así que, de vez en cuando conviene meterse en la zona mojada para refrigerarlos, porque al final es como darles con una manguera. Así se van a refrigerar mucho más rápido y es lo que hay que intentar, sobre todo cuando las condiciones ya no son de tanta lluvia y hay un carril mucho más seco.
De todas forma, ya sabéis que en Lebalap Academy tenéis muchos más cursos sobre pilotaje, incluso hay uno de pilotaje deportivo avanzado con una clase en la que vemos cómo es el pilotaje en lluvia con mucho más detalle; vemos técnicas de adelantamiento, de frenadas y aceleraciones, de trazadas… Así que, echadle un vistazo, que aparte de pilotaje, tenemos telemetría, tenemos reglajes, tenemos estrategias de carrera, aerodinámica, mecánica… Todo el contenido del mundo posible relacionado con el automovilismo.
¡Espero que os haya gustado el post! Gracias, como siempre, a los que ya estáis en Lebalap Academy.
¡Nos vemos pronto!