Ya vimos en la clase anterior que la temperatura del motor era algo importante, incluso para optimizar el rendimiento, y no solo controlar la fiabilidad. Sin embargo, esto va mucho más allá.
¿Qué temperaturas tenemos que controlar? ¿En qué piezas? ¿Cómo podemos evitar sobrecalentamientos? ¿Y si estamos por debajo de los mínimos?
Todo esto lo veremos en esta tercera clase, fácil y rápida.
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Como siempre, lo más importante son los conceptos. Si te quedan claros, no lo olvidarás nunca y te sabrás desenvolver en cualquier situación.