Toca hablar de un par de enemigos para algunos materiales: la oxidación y la corrosión.
Aunque parezcan lo mismo, hay diferencias que debes conocer para entender cómo afectan a las piezas de un coche de competición.
La oxidación es esa reacción del metal con el oxígeno del aire que crea esa capa de óxido que a veces solo se ve y a veces debilita. La corrosión va un paso más allá y puede destruir el material por dentro, por culpa de factores como humedad, sal o productos químicos.
Ya sabes: explicaciones claras y directas con algunos ejemplos para que interiorices esta parte clave del mundo motorsport. Nada de intentar aprender cosas de memoria.
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Hasta aquí las propiedades generales que tenías que comprender bien para analizar materiales. Ahora, a por las más especiales en motorsport.