Hasta ahora hemos aprendido cómo son los neumáticos de competición y por qué son capaces de generar tanto agarre. Pero ¿qué pasa si queremos más?
Necesitamos carga sobre ellos. Empujarlos hacia el asfalto. De hecho, hay veces en las que es necesario ese empuje para evitar que pierdan el contacto con el circuito.
En cualquier caso, hay dos formas de generar ese empuje que aumenta el rendimiento de los neumáticos. Y aquí tenemos una pequeña confusión: también se les llama «agarre». Por lo tanto, puede que si un día escuches hablar de agarre mecánico, se estén refiriendo al empuje mecánico que —veremos en esta clase— o al agarre físico —del que ya hablamos—.
Así que, en esta clase te voy explicar en qué consiste ese empuje mecánico, cómo se potencia y qué consecuencias tiene. Además, hablaremos del otro tipo de empuje; uno que condiciona el estilo de pilotaje y que incluso marca el punto de distinción principal entre categorías del automovilismo. ¿Adivinas cuál es?
¿Quieres ver este contenido? Suscríbete, inicia sesión o renueva tu suscripción.
Con lo aprendido en estas ocho clases ya tienes una formación muy completa sobre los neumáticos y su comportamiento en las condiciones más comunes. Pero hay más, porque a veces tenemos problemas de temperatura en el interior o superficie de nuestras gomas y eso merece un estudio aparte.